El Ayuntamiento de Leganés ha adjudicado el contrato para la redacción del proyecto de reforma y rehabilitación del edificio de Policía Local y Seguridad Ciudadana, una actuación con la que el Gobierno municipal pretende modernizar las instalaciones utilizadas por los agentes y mejorar las condiciones en las que prestan sus servicios.
La adjudicación ha sido aprobada por la Junta de Gobierno Local y contempla un plazo de ejecución de cinco meses desde la firma del contrato para completar la documentación técnica necesaria antes de acometer las obras.
Según ha informado Unión por Leganés (ULEG), la futura reforma contará con una inversión inicial prevista de al menos 1,2 millones de euros.
Un mes para elaborar el anteproyecto
El contrato establece una primera fase de un mes para la elaboración del anteproyecto, que deberá someterse a la aprobación de la Junta de Gobierno Local.
Posteriormente, la empresa adjudicataria tendrá que completar la redacción del proyecto dentro del plazo total de cinco meses.
La actuación permitirá definir técnicamente las obras necesarias para renovar el edificio de Policía Local y Seguridad Ciudadana. No obstante, la información difundida por ULEG no concreta todavía las intervenciones previstas, la empresa adjudicataria ni una fecha para el inicio de los trabajos de rehabilitación.
Carlos Delgado destaca la necesidad de modernizar las instalaciones
El primer teniente de alcalde, concejal de Obras y portavoz de ULEG, Carlos Delgado, ha defendido la actuación como parte de las inversiones municipales destinadas a mejorar los servicios públicos.
«En ULEG creemos que gestionar bien Leganés significa también cuidar y modernizar las instalaciones desde las que se prestan servicios tan importantes como la Policía Local», ha señalado.
Delgado considera que la reforma permitirá avanzar en la mejora de las infraestructuras municipales vinculadas a la seguridad ciudadana.
Desde ULEG también han destacado el trabajo desarrollado por los agentes de la Policía Local durante situaciones extraordinarias como la pandemia de COVID-19, la borrasca Filomena y el apagón eléctrico de 2025.
La formación sostiene que estas experiencias ponen de manifiesto la importancia de disponer de instalaciones adecuadas para el funcionamiento del servicio.