El Ayuntamiento de Leganés se encuentra en la fase final para poner en marcha la construcción de 650 nuevas viviendas en régimen de alquiler. 

Según ha detallado el alcalde, Miguel Ángel Recuenco, los inmuebles se ubicarán en diversas zonas del municipio como La Fortuna, la ampliación de San Nicasio, el barrio de Solagua y parcelas en Poza del Agua. 

El objetivo del Gobierno local es acelerar los trámites administrativos: “Estamos ultimando los expedientes para lanzarlos e intentar licitar esas obras… a ver si antes del verano podemos lanzar esa licitación”, ha indicado.

La principal novedad de este plan es que se optará por un modelo de gestión privada, similar al utilizado en otras comunidades autónomas y municipios madrileños como Las Rozas o Boadilla. 

El alcalde ha justificado esta decisión debido a la imposibilidad de sacar adelante proyectos a través de la empresa municipal de vivienda (EMSULE): “En EMSULE, por desgracia, tenemos una oposición que nos bloquea absolutamente todo”, ha recalcado.

Recuenco ha denunciado que la oposición se unió «en bloque» para tumbar propuestas de vivienda pública a precios públicos gestionadas directamente por la empresa municipal. 

Ante esta situación, el regidor ha defendido la búsqueda de alternativas externas: “Tendrá que ser una gestión privada la que se encargue de ello porque nos tienen totalmente bloqueados, con lo cual hay que buscar alternativas, no podemos estar de brazos cruzados”, ha apostillado.

El plazo estimado para la ejecución de las obras, una vez licitadas, será de entre un año y medio y dos años.